La reciente desclasificación de documentos sobre fenómenos anómalos no identificados por parte del Pentágono reveló un hecho ocurrido en Argentina.

El episodio se remonta a 1995, durante un vuelo de Aerolíneas Argentinas, cuando el comandante Jorge Polanco presenció un OVNI mientras realizaba una maniobra de aproximación al aeropuerto de Bariloche, Río Negro. El incidente fue incorporado formalmente a los informes estadounidenses, como parte de los estudios oficiales sobre este tipo de fenómenos.
Con la difusión pública de estos archivos, se conocieron detalles inéditos registrados en los documentos oficiales del gobierno de Estados Unidos. El caso encabezado por Jorge Polanco tuvo amplia repercusión en el ámbito aeronáutico y fue citado en los reportes elevados al Pentágono bajo la categoría de “fenómenos anómalos no identificados”.
La noche del evento, Polanco comandaba un Boeing 727 de Aerolíneas Argentinas que se dirigía a Bariloche. Durante la aproximación, el aeropuerto sufrió un corte de energía eléctrica, lo que obligó a la tripulación a prepararse para regresar a Buenos Aires.
Polanco relató el suceso en varias oportunidades y su testimonio fue incorporado a archivos internacionales tras la reciente y relevante desclasificación de información.
En diálogo con Infobae en Vivo Al Amanecer, Polanco detalló: “Lo último que podría haber hecho ese día era negar haber tenido un evento de esa magnitud con un OVNI que nos persiguió, nos acompañó durante 17 minutos y, obviamente, generó todo un escándalo porque cortó la luz del aeropuerto, me obligó a hacer un escape, a las ocho y cuarto de la noche”.
Al despejarse parcialmente la situación energética y tras recibir autorización, la tripulación inició el descenso hacia Bariloche. Polanco detalló: “Comienzo el descenso. Al haber estado alto por el hecho de que no quería descender para no quemar combustible, llego alto a Bariloche, hago un viraje para que la gente pueda ver, e inicio lo que se llama el bloqueo y alejamiento del aeropuerto. Todo eso hacia el sur».
Siguió relatando: “Mientras estamos descendiendo hacia el sur para iniciar la aproximación final, empezamos a divisar a las once de las agujas del reloj, al frente, una luz bastante intensa y cuadrada y chata”.
Consultada la torre de control sobre la presencia de otro avión, confirmaron que no había tráfico reportado en la zona, salvo un avión de Gendarmería Nacional que venía desde Neuquén y se encontraba en dirección opuesta. A los pocos minutos, el comandante y la tripulación observaron que la luz modificó su forma y brillo: “Cuando miro hacia mi derecha, veo un plato sopero gigante, como de 30 metros, acercándose lentamente hacia la puntera del ala nuestra y casi bien paralelo a nosotros”.
El avistamiento fue presenciado por unas 30 personas, entre tripulantes de cabina y pasajeros ubicados en los asientos delanteros. La descripción agrega datos sobre las características físicas del objeto y su comportamiento inusual en vuelo. Polanco afirmó: “No estaba a más de 15 metros de la puntera del ala. Lo que más impresionaba de todo eso era el color que tenía, verde, que giraba por momentos blanco, y en su parte superior, como si tuviera una cosa con vida, una cadencia, como si fuera
Durante la aproximación final al aeropuerto, la luz del aeródromo volvió a interrumpirse completamente, situación que obligó a realizar una maniobra de escape y ascenso inmediato. “Cuando estábamos a unos 200, 300 pies, se corta toda la luz del aeropuerto, se queda todo absolutamente a oscuras y me obliga a hacer lo que se llama un escape o maniobra, un go-around”, detalló Polanco.


