Falta de infraestructura, escases de dólares y alta demanda para el gas

El precio del gas se disparó y podría haber desabastecimiento por la alta demanda europea. En el último informe de la consultora Economía & Energía, se analizó el costo que de la importación de GNL ante diferentes escenarios de precios internacionales

El precio del gas natural licuado (GNL) experimenta una fuerte suba y volatilidad desde la invasión de Rusia a Ucrania, lo que pone en jaque el abastecimiento en invierno para la Argentina dado que el país no cuenta con los dólares para importar la cantidad necesaria para cubrir la demanda estacional en un contexto con estos valores.

Ayer, el valor del GNL se disparó en Europa hasta tocar los USD 100 por millón de BTU debido a la amenaza de Occidente de dejar de importarlo desde Rusia en medio del conflicto bélico cuyo desenlace sigue siendo impredecible. Sin embargo, pese al pico mencionado, el valor se redujo sobre el final de la jornada a casi la mitad, aunque sigue siendo un precio cinco veces más alto que el que pagó la Argentina en el invierno de 2021.

En suma, el escenario de incertidumbre es tal que en el mercado aseguran que hoy “no hay precio” para el gas licuado. “La distorsión es absoluta, con un valor de más de 50 dólares que antes de la guerra estaba entre 8 y 9. A falta de precios razonables, el costo lo puede fijar Rusia cerrando una llave y dejando sin gas a Europa”, ilustró a este medio un ex funcionario que conoce el mercado energético. Explicó que Estados Unidos podría incrementar su actividad de fracking para tratar de sustituir a Rusia como proveedor en diversos mercados, a la vez que los rusos buscarán abastecer con mayor intensidad la demanda de China.

En 2021 la Argentina importó GNL por USD 1.100 millones y en 2022 deberá enfrentar un factor adicional a la suba del precio: la restricción de dólares que traerá el acuerdo con el FMI, que incluye la firme obligación de recomponer reservas del BCRA

Esta compleja situación internacional hace que el abastecimiento de GNL para el invierno en la Argentina sea una incógnita, ya sea porque el precio que convalide el mercado internacional sea demasiado elevado para las menguantes reservas en dólares de la Argentina, o porque el volumen disponible en el mercado resulte escaso como consecuencia de la fuerte demanda que se generó en Europa a raíz del conflicto bélico.

El ex funcionario repasó algunos datos que en su visión explican el riesgo de que este año la Argentina tenga que aplicar cortes en el suministro ya sea a industria o a usuarios residenciales. En 2021 la Argentina importó GNL por USD 1.100 millones y en 2022 deberá enfrentar un factor adicional a la suba del precio: la restricción de dólares que traerá el acuerdo con el FMI, que incluye la firme obligación de recomponer reservas del BCRA.

A la vez, el 60% de la electricidad consumida en la Argentina depende de la generación de gas, por lo que los riesgos en el aprovisionamiento impactan sobre ambos servicios. La compleja relación de subsidios y tarifas, eje central de la letra chica del acuerdo con el FMI (y de los desacuerdos dentro del gobierno) está atravesada por los precios internacionales, algo en lo que el Gobierno no tiene injerencia alguna.

En el último informe de la consultora Economía & Energía, se analizó el costo que de la importación de GNL ante diferentes escenarios de precios internacionales. En ese sentido, se indicó que en un marco en el que el GNL cotice a 20 dólares por millón de BTU -un nivel inferior al que hoy refleja el mercado-, la Argentina deberá desembolsar USD 3.252 millones por el mismo volumen que importó el año pasado. Asimismo, indicó que por cada 10 dólares adicionales por millón de BTU el costo sube en 1.626 millones de dólares.

En tanto, si el precio del GNL por millón de BTU se consolidara en USD 40, la Argentina necesitaría USD 6.500 millones para hacerle frente a la importación de gas. Y en caso de que el costo se redujera a USD 30 por millón de BTU, algo impensado por estas horas, la importación de GNL demandaría USD 4.877 millones, una cifra muy alta para el país.

Mientras que en un escenario de precios altos como el que se convalidó hoy, de USD 100 millones el BTU, si Argentina consumiera el mismo volumen que el año pasado se necesitarían USD 16.260 millones, según estimó la consultora.

“El aumento que verificaron los precios de la energía en el mercado internacional, en conjunto con la crisis hídrica y la disminución de la oferta de gas natural boliviano, supondrán una sensible presión sobre el nivel de los subsidios a la energía en la economía argentina durante el 2022. A su vez, por primera vez desde 2019, se asistirá a un deterioro sensible en el saldo de la balanza comercial de productos energéticos”, señaló el informe de Economía & Energía, que dirige Nicolás Arceo.

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