El proyecto minero Diablillos, ubicado en la Puna, sobre el límite entre el departamento Los Andes, en Salta, y Antofagasta de la Sierra, en Catamarca, fue incorporado al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).

Según se anticipó, se proyecta una inversión total de USD 764 millones, además de la generación de más de 2.000 puestos de trabajo directos e indirectos durante su etapa de construcción.
El plan aprobado por las autoridades nacionales contempla una inversión inicial de USD 481,7 millones para la construcción de la mina y de la planta de procesamiento, monto que luego se ampliará hasta alcanzar los USD 764 millones.
Eugenio Ponte, country Manager de AbraSilver Resource Corp. en Argentina, informó que el estudio de factibilidad del proyecto fue publicado recientemente y que ya cuenta con las Declaraciones de Impacto Ambiental aprobadas tanto por Salta como por Catamarca.
Además, remarcó el compromiso de la empresa de contratar mano de obra y proveedores locales, con una capacidad de incorporación de personal de ambas provincias cercana al 50% para cada jurisdicción.
Según el cronograma previsto, las obras comenzarán en 2027, mientras que el mayor movimiento de construcción se registrará entre 2028 y 2029. La puesta en marcha demandará aproximadamente tres años antes del inicio de la producción comercial.
En tanto, Gonzalo Montebelli, jefe del proyecto, destacó que Diablillos ya se posiciona entre los 10 proyectos de plata más importantes del mundo por su volumen de recursos.
El emprendimiento prevé procesar 9.000 toneladas de mineral por día y tendrá una vida útil estimada de entre 20 y 25 años, con una operación inicial de entre 14 y 15 años y trabajos de exploración permanentes para extender su producción.
Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa de preparación del sitio donde se alojará el personal de construcción.
La incorporación del proyecto metalífero de oro y plata, Diablillos en el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), en el marco de una política minera provincial orientada a brindar previsibilidad jurídica y sustentabilidad ambiental, continúa consolidando a Salta como un destino confiable de inversión global.
Gustavo Carrizo, secretario de Minería y Energía de Salta, dialogó con La Mañana de Radio Lup 94.7 SALTA e hizo hincapié en la importancia de la minería no solo en el presente sino en el futuro.
“Si somos inteligentes vamos a tener minería para toda la vida y se inteligente es cuidar los recursos, agua, ambiente (…) lograr que acá a 300 años sigamos teniendo minería”.
Con una provincia en plena producción y en una total fase de expansión, enfatizó en el litio, ya que de 130.000 toneladas de litio que se tiene proyectada para este año están escalando mucho más para duplicar la cifra: “En los próximos años seremos lideres sudamericanos”.
Si bien el precio de litio se encontraba exacerbado, con 80 mil dólares la tonelada bajando a una escala de 6 mil dólares, hoy se encuentra estabilizado con un precio competitivo entre 17 mil y 21 mil dólares, lo cual permite que los proyectos que estaban en una fase de exploración avanzada escalen a una nueva etapa de producción y construcción donde se demanda más mano de obra.
Carrizo explicó que para continuar trabajando en los proyectos mineros es necesario la capacitación para ir adaptándose a las fases que siguen, por lo que, desde el Gobierno de Salta, de la mano de los intendentes y áreas de capacitación, se encuentran desarrollando los perfiles requeridos a través de la articulación público-privada: “En este momento justo estamos por firmar un acuerdo entre UPATecO, intendentes y el sector privado vinculado a la capacitación”.
Este proyecto en el cual Salta comparte territorio con Catamarca, requirió de acuerdos entre los gobernadores en cuanto a la mano de obra contratada, pautando que cada provincia contaría con el 50% de los proveedores cada una al igual que la mano de obra.
Este proyecto metalífero prevé que, una vez iniciada la etapa de producción, en 24 meses se recupere la inversión, logrando esto con un margen de previsibilidad y planificación.
El arraigo se plasma en el avance que logran los pueblos a la vuelta de los desarrollos mineros, realizando bimestralmente mesas sociales donde participan las empresas, comunidades y la Secretaría de Minería, logrando puntos de acuerdo a trabajar.
El impacto positivo de los desarrollos mineros se pudo visibilizar en el desarrollo de energía eléctrica continua para Olcapato, trabajando para lograr lo mismo para Santa Rosa de los Pastos Grandes y Tolar Grande.
El RIGI le aporta a las empresas una estabilidad muy necesaria, ya que los proyectos con el desarrollo que requieren, con 25, 30 años necesitan normativas claras. Además, aporta a la provincia una de 13 mil millones de dólares en caso que el proyecto Taca Taca ingrese al RIGI, previendo este proyecto una inversión de 5.250 millones de dólares sumado a Diablillo, a Posco, Ganfeng y a Río Tinto.
Taca Taca por el momento es el proyecto de mayor escala, con 4.000 personas como base en la fase de construcción, encontrándose en la última etapa de evaluación administrativa. En este proyecto participan no solo la Secretaría de Minería, sino también instituciones como el Servicio Geológico Minero Argentino desde la cual se delinea cuál es el camino para generar el menor impacto posible: “Cuando hablamos de impacto, hablamos de agua, ambiente, flora, fauna. Se trata de dejar las cosas como las encontramos”.


