La agencia espacial estadounidense reveló una curiosa imagen captada por su famoso artefacto de observación astronómica.

Esta imagen dejó mudo a los investigadores y astrónomos del mundo
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha sido una pieza fundamental en la exploración espacial durante más de medio siglo. Desde su fundación en 1958, la agencia ha realizado innumerables misiones y ha hecho descubrimientos trascendentales que han revolucionado nuestra comprensión del universo y nuestro lugar en él.
En esta ocasión, no se trata de un hallazgo de vital importancia ni mucho menos, sino más bien de una curiosidad captada por el telescopio James Webb, que es un observatorio espacial desarrollado con la colaboración de catorce países. Actualmente es operado por tres organizaciones: la NASA, la Agencia Espacial de Canadá y la Agencia Espacial Europea.
El James Webb tiene una poderosa capacidad de observación en infrarrojo, lo que combinado con la espectroscopia, que analiza la luz proveniente de un objeto para determinar sus elementos químicos.
El equipo investigador ha identificado además cinco galaxias que parecen ser un cúmulo de galaxias muy joven que se formó hace unos 12.100 millones de años y unas galaxias muy tenues, que parecen manchas, conocidas como galaxias ultradifusas.
El descubrimiento se trata de una imagen revelada por el telescopio en la que se logra apreciar un curioso objeto con forma de signo de interrogación entre miles de estrellas y cuerpos celestes en el espacio exterior.
El STScI, que es el instituto encargado de las operaciones del JWST, ofreció una posible explicación para el objeto. Según ellos, podría ser una galaxia lejana o quizás dos galaxias que se están fusionando por la fuerza de la gravedad, lo que hace una forma distorsionada que se parece a un signo de interrogación.
Su principal objetivo es observar eventos y objetos distantes del universo, como lo son la formación de las primeras galaxias, que están fuera del alcance de instrumentos terrestres y espaciales actuales.
Además, este dispositivo puede atravesar los gases y polvos que oscurecen el cosmos, para revelar así características nunca vistas y mostrar detalles con precisión.
«En su primer aniversario, el telescopio espacial James Webb ya cumplió su promesa de desplegar el universo, regalando a la humanidad un impresionante tesoro de imágenes y ciencia que durará décadas», reflexionó Nicola Fox, una de las administradoras asociadas de la Dirección de Misión Científica de la NASA


