En el juicio que se le sigue al ex intendente de San Lorenzo, Fernando “Kila” Gonza, se desnudó un mecanismo irregular para la compra de medicamentos. Las operaciones fueron millonarias. También están denunciados e implicados su hermano y actual concejal, Aldo Gonza y Rogelio Guaymás, ex secretario de Hacienda de la Municipalidad de San Lorenzo. Esta es la primera de las causas que enfrenta el ex jefe comunal.

Fernando “Kila” Gonza asumió la intendencia de San Lorenzo en tres oportunidades. La primera de ellas ocurrió en el año 2003, luego de ganarle las elecciones al entonces intendente Prudencio Agustín Mamaní por solo cuatro votos. Su asunción ocurrió el 10 de diciembre de 2003, gobernando el municipio hasta 2007. Su segundo período se extendió hasta el 2011 y al última fue del 2015 al 2019.
Su tercer período comenzó el 10 de diciembre de 2015 hasta el 9 de diciembre de 2019, donde le cedió la intendencia a José Manuel Arias Saravia al salir derrotado cuando pretendía una nueva reelección.
Mientras tanto, ya en 2018 sobre el ex intendente Gonza pesaba una denuncia por realizar maniobras fraudulentas para desviar fondos de la comuna destinados a la construcción de módulos habitacionales. también afrontó dos pedidos de juicio político, uno de ellos en 2017, sin que los mismos llegaran a buen puerto.
Las denuncias por malversación de fondos públicos y el pedido de juicio político fueron motorizados por el concejal Juan Pablo Dávalos. “Desde hace años que venimos denunciando el accionar de Gonza, todos en San Lorenzo saben lo que hizo, ahora debe actuar la Justicia, nosotros aportamos todas las pruebas”, sostuvo el edil sanlorenceño.
En 2019 el intendente Manuel Saravia solicitó la realización de una auditoría ante las versiones de que su antecesor habría cometido una serie de irregularidades.
El 9 de marzo de 2021, el Juzgado de Garantías 5, resolvió no hacer lugar al pedido de nulidad de juicio y sobreseimiento presentados por la defensa técnica de Gonza y demás acusados y dispuso la remisión a juicio la causa que tiene como imputado al ex intendente de San Lorenzo, Ernesto Fernando Gonza, por los delitos de peculado, incumplimiento de los deberes de funcionario público (cinco hechos) y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función, todo en concurso real y en carácter de autor.
También fueron imputados en esa oportunidad el ex secretario de Hacienda, Rogelio Higinio Guaymás, por los delitos de peculado e incumplimiento de los deberes de funcionario público (dos hechos), todo en concurso real y al concejal Aldo Dalmiro Gonza, por el delito de peculado en calidad de partícipe primario.
Para resolver, el Juzgado de Garantías 5 entendió que las actuaciones siguieron los cauces prescriptos por la normativa procesal rectora, sin que se conculcara derecho constitucional alguno, por lo que resultó procedente remitir la causa a juicio y la remitió a la mesa distribuidora para el sorteo del Tribunal que corresponda.
El requerimiento de elevación a juicio fue presentado en octubre de 2020 por la fiscal penal Verónica Simesen de Bielke, quien pidió que se tenga por ofrecida la prueba, sin perjuicio de ampliarla en la etapa procesal oportuna y sumó las denuncias hechas por el intendente actual, José Manuel Saravia Arias; por el expresidente del Concejo, Juan Pablo Dávalos y el presidente de la Auditoría General de la Provincia, Gustavo Ferraris; distintas declaraciones testimoniales e informes técnicos, entre otros numerosos elementos.
Ya en junio de 2020, la fiscal Verónica Simesen de Bielke había imputado al ex intendente Ernesto Fernando Gonza porque incumplió en forma reiterada las normativas que regulan el sistema financiero y de gestión, en orden al manejo de una administración pública municipal y dispuso en forma discrecional de los recursos municipales, lo que produjo un grave perjuicio al erario municipal. El incumplimiento facilitó la discrecionalidad, a lo que se sumó la falta de rendición de cuentas al finalizar su mandato.
Además, en su carácter de máxima autoridad del municipio, Gonza realizó un contrato de cesión por el plazo de 99 años en beneficio personal, para gozar de una parcela en el cementerio parque San Lorenzo a cambio de una suma de dinero que a todas luces resultó irrisoria e incompatible con la función ejercida.
El 3 de octubre de este año, en la Sala I del Tribunal de Juicio comenzó la audiencia de debate en la causa seguida contra Ernesto Fernando «Kila» Gonza (ex intendente) y Sergio Armando (ex secretario de Obras Públicas imputados por los delitos de fraude en perjuicio de la Administración Pública (dos hechos) y peculado de servicios, todo en concurso real.
El Tribunal está integrado por los jueces Ángel Amadeo Longarte (interino), Javier Aranibar y María Gabriela González (interina). Por el Ministerio Público interviene la fiscal penal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, Ana Inés Salinas Odorisio. La defensa de los imputados está a cargo de José Fernando Teseyra (Ernesto Fernando Gonza) y Miguel Alfredo Lucena y Carlos Agnostópulos (Sergio Armando).
Entre las acusaciones que pesan sobre Gonza, se destaca el de las irregularidades que se dieron a través de la compra de medicamentos. Los fiscales desmenuzaron y expusieron una modalidad operativa cuanto menos dudosa de transparencia y por lo tanto sospechosa.
En esta “modalidad comercial” se destacan dos actores: Farmacia Fleming, propiedad de María Isabel Buttignol y Sebastián López Fleming, con farmacias en Avda. Belgrano 674, sucursal Grand Bourg, Avda Perón 1, sucursal Ciudad Judicial Av. Housay Loc 16, por la parte vendedora y proveedora de medicamentos y el Municipio de San Lorenzo, Avda San Martín 1850, San Lorenzo, como parte compradora y pagadora de esos medicamentos, los que siempre fueron adquiridos de forma directa.
Es así que, de los datos analizados surge que esta modalidad se da durante el segundo período de Gonza, con impacto en el tercer período del ex funcionario, por lo que se infiere que existía un aceitado circuito que generó una cuenta corriente a favor del municipio de San Lorenzo, que solicitaba los medicamentos, los que no figuran en las facturas realizadas por Farmacia Fleming para su posterior cobro.


