La 40 en moto

Este es el relato que efectuó el periodista Kimon Demitropulos en Twitter sobre su vuelta a los Valles Calchaquíes sobre la ruta 40.

A través de su cuenta personal de Twitter, el director de FM Capital, Kimon Demitropulos,  realizó un breve relato sobre la odisea que realizara días atrás por los Valles Calchaquíes en moto.

Lo hermosura del paisaje, el estado de la ruta, la gente de los pueblos y su convivencia con el Covid-19, fueron algunos de los ítems que el locutor resaltó en la descripción de su breve viaje. Imperdible:

“Salí el miércoles pasado desde Salta rumbo a Cachi. La ruta formidable hasta llegar a la Cuesta del Obispo. Allí comienza el camino de tierra y algunas calaminas

Sorprende a esta altura del partido, siendo Salta uno de los destinos predilectos de turismo nacional, que no se haya pavimentado este tramo que debe ser de los más bellos del país. No alcanzan los ojos para admirar la subida y literalmente tocas las nubes con tus manos. Un sueño.

Ya en Cachi me sorprendió que en un bar y una farmacia te reciben los billetes con una servilleta y además los rocían con alcohol en gel. También que no había nafta en el pueblo y quedas varado hasta que llegue el camión.

Cachi es precioso, y el ovnipuerto no explotado. Se destaca lo ameno de su gente, aunque cada vez son más los extranjeros que te atienden en los negocios. Desde hace meses venden una sola marca de cerveza y desde hace 3 que no hay variedad en bebidas porque los camiones no quieren subir.

La gastronomía no es barata pero sí Vale la pena si caminas un poco. Probé por primera vez una cazuela de llama y estuvo riquísima.

Hablando con artesanos fue cuando escuché por primera vez que están convencidos que en Marzo se cierra todo  de nuevo, que tienen que aprovechar al máximo estos dos meses.

Quise reservar un Hotel en Seclantás, pero ninguno de los dos reciben turistas. Es que la gente del pueblo no quieren recibir a nadie y no los dejan trabajar.

La desazón de los hoteleros es indescriptible. No pueden abrir desde marzo del año pasado. No reciben ninguna ayuda.

Emprendí entonces el viaje de Cachi a Cafayate por la ruta 40. Son 170 kilómetros de calamina, tierra y arena. Creo que de todos mis viajes, en pocos quedé absorto con tanta belleza y opulencia del paisaje. Nadie debería morir sin ver esos colores, sin andar por esos parajes.

Con la misma intensidad que trato de plasmar la inconmensurable belleza, destaco la impotencia por el pésimo estado de la ruta y la tortura que implica viajar en cualquier vehículo. Algo ridículo para una provincia tan turística como la nuestra. TODOS evitan la ruta, TODOS.

Mientras sufrís la ruta y admiras las postales que te regala el andar, también pasas por pequeños pueblos, asentamientos, parajes, los cuales cambiarían su vida con una ruta en condiciones. La cantidad de emprendimientos y vidas que se cambiarían es innumerable. Juro da bronca.

Llegué a San Carlos y parecía Las Vegas. Estuvieron toda la semana de festival y no había plazas así que seguí a Cafayate que sería algo así como el Vaticano de los Valles. Se nota la riqueza de entrada nomás y la cantidad de turistas por todos lados. Aunque allí también te dicen que en marzo se cierra todo y tienen que aprovechar estas semanas que quedan.

Comer en la plaza es un robo, aunque todos los locales viven llenos. Una cerveza $550 y no de litro.

Hay mucho menos respeto por el Covid-19 aunque mucho más que en Capital.

Los hoteles están a full y los buenos restaurantes solamente se manejan con reserva (hay algunos que la cuenta es en dólares).

Las piletas de los hoteles están reducidas por capacidad mínima de personas y algunas por horarios (turnos de 45 minutos al día).

Claro, todo hasta las 2am que no queda ni el loro. Insisto con la ridiculez de que durante el día explote todo y de noche se cierre por prevención.

Cafayate es hermoso. Un clima que siempre acompaña y también es caro. Muy lindo aunque desorganizado visitar las 7 cascadas.

Ya saliendo para Salta, quienes no conocen la ruta es onírica. Fotos en todos lados. Mucho colectivo y mucha moto. Un placer hasta que llegas a Chicoana y comienza la congestión de tránsito.

En todo mi recorrido hasta llegar a Salta jamás vi un control vehicular de ningún tipo.

Si vale la recomendación, no podes dejar de hacer la vuelta a los Valles. Belleza y buena gente por todos lados. Incertidumbre y falta de inversión Estatal sobra. Hoteles y hostales no prenden el aire acondicionado porque no saben si van a poder pagar la factura. A ese nivel.

Salta es uno de los destinos más importantes de Argentina, pero no sé en cuantos lugares del mundo existen nuestros paisajes y la calidez de la gente del interior. Vos que lees anda y conocé. Llenate de experiencias y anécdotas. Abrí la cabeza, conocé Salta, que enamora”.

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