
Un delincuente de 23 años ingresó a una vivienda en la ciudad de Artigas, en el extremo norte del Uruguay, con intención de robo. Pero quedó atrapado en la chimenea.
El insólito hecho fue reportado a la policía por el propietario de la casa, quien hizo la denuncia a la policía luego de escuchar ruidos en la chimenea de su hogar.
El joven delincuente había quedado atrapado en la estrecha construcción y cuando llegaron los efectivos policiales descubrieron que no podían sacarlo, por lo que decidieron llamar a los bomberos.
Finalmente, el frustrado ladrón fue rescatado y detenido. El jefe de Policía de Artigas, Adolfo Cuello, dijo a medios locales que el sujeto tiene varias «anotaciones», con relación a su frondoso prontuario.


