La inseguridad creciente en la zona sur de la ciudad de Salta es alarmante. El martes le fracturaron la mandíbula a una doctora en el hospital Papa Francisco. Poco hace el gobierno para proteger a sus ciudadanos.

Los hechos de violencia dentro de los centros médicos públicos, pacientes peleando por un lugar, agresión contra profesionales médicos y personal en general son algo bastante común; quizás no trascienden, pero la agresión verbal es casi permanente. Pacientes que quieren ser atendidos o resolver su problema de inmediato y, al no recibir lo que esperan, reaccionan violentamente, y por donde se lo mire es repudiable.
El ministro de Salud de la provincia, el doctor Federico Mangione, contó un episodio de extrema violencia que vivió el día martes en el hospital Papa Francisco, en la zona sur de la ciudad: «Tenemos que cuidar nuestros trabajadores. Voy a hacer una denuncia pública: antes de ayer, entró la hija de un paciente y le fracturó la mandíbula a una médica de guardia en el hospital Papa Francisco».
Mangione agrego: «Es una cosa que no lo puedo creer e hicimos la denuncia pertinente; con la total liviandad, sigue la mujer suelta. No le importa nada, hemos tenido que hablar con la fiscalía. Nos tuvimos que mover por todos lados porque esa mujer sigue libre, y termina siendo la víctima la culpable de todo».
El ministro pidió: «Paremos un poco, tenemos que cuidar a la gente que trabaja. Hay gente que dice ‘no tengo ganas, doctor, tengo miedo acá, miedo allá’. La ciudadanía deberíamos cuidar; es que está todo violento, pero ¿cómo le van a pegar así a una médica? Le hicimos una tomografía y tiene una fractura en el maxilar superior, con un hematoma; tiene deformada la cara».
«En la policía hay que hacer una revisión. La seguridad privada no puede hacer muchas cosas, no puede tocar a nadie, no tiene la capacidad; pueden decir quién pasa. Estamos trabajando con el ministro de Seguridad, hablé con él ayer y con el fiscal general; todos estamos trabajando en equipo para ver cómo comenzamos a ver lo que está pasando. No se puede permitir que una persona entre y agreda»; repudió absolutamente esto. «Lo mismo pasó en Tartagal, y estaba el policía al lado, no hizo nada porque eran conocidos».


