La filial argentina del Grupo Telefónica está a la venta y el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) realizó un anuncio sobre el proceso de transacción. En el mismo sostuvo que existe un «sistema de control sobre las transferencias, cesiones y adquisiciones de las licenciatarias de los servicios de TIC».

También afirmó que esos controles «permiten garantizar el derecho de elección de los usuarios, la libre competencia, la asequibilidad y la accesibilidad de los mencionados». Sostuvo que se trata de «herramientas y recursos fundamentales para garantizar el derecho a la comunicación, la información y la libertad de expresión».
En el proceso de autorización intervienen dos organismos especializados, el propio ENACOM y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNCD). «Este ecosistema es salvaguarda de la transparencia del proceso, la garantía de los derechos y los principios de libre competencia con el fin de evitar posiciones oligopólicas», finalizó el comunicado.
Telefónica reactivó la venta de sus operaciones en Argentina, Perú y Colombia debido a la necesidad de reducir pasivos y mejorar su cotización bursátil que continúa a la baja. Sin embargo, la venta de la filial argentina presenta ciertos escollos, que incluyen la inestabilidad económica del país, las deudas de la compañía y la necesidad de inversiones significativas en tecnología 5G.
Pero al condimento vernáculo, se suma que Telefónica España ha cambiado recientemente el liderazgo: Marc Murtra reemplazó a José María Álvarez-Pallete tras la designación de Pedro Sánchez como presidente español. Murtra, del Partido Socialista Catalán, aún no ha anunciado sus planes, con lo cual el culebrón aún se está escribiendo.


