Ford Argentina comienza la producción de su segundo motor en Argentina, que hasta ahora venía importado de India, en tanto Mercedes-Benz vendió su operación en Argentina a un grupo de capitales nacionales y seguirá fabricando vehículos en el país.

Dentro del plan industrial 2025, que contempla aumentar el volumen de producción de la pick-up Ranger e incrementar proporcionalmente la plantilla de colaboradores, Ford Argentina anunció este viernes el comienzo de la fabricación de su segundo motor nacional en el Complejo industrial General Pacheco.
Se trata del motor Panther 2.0 litros, el más chico de los tres que equipan las distintas versiones de la nueva generación de la pick-up. Con esta incorporación, Ford completa la inversión de 660 millones de dólares desembolsados por la casa matriz en Argentina desde 2020, para modernizar la tradicional fábrica argentina y convertirla en una planta 4.0 totalmente conectada Dentro de ese monto total de inversiones se destinaron 80 millones de dólares únicamente a desarrollar proveedores regionales y a montar la nueva planta de motores en Pacheco, que se inauguró en junio de 2024.
Aquel primer impulsor que puso en funcionamiento la nueva planta fue el Lion V6 de 3.0 litros, 250 CV y 600 Nm que equipa a las versiones XLS 4WD y Limited+, la de más alta gama de Ranger. Ahora llega el segundo tren motriz que tiene 2.000 cm3 de cilindrada en arquitectura de cuatro cilindros, entrega una potencia de 170 CV con un torque de 405 Nm, y equipa a los modelos Ranger XL, XLS de tracción simple y Ranger Black 4×4.
Este motor se importaba desde India junto al Panther 2.0 Biturbo, el cual seguirá siendo de procedencia extranjera debido a la baja escala que tiene en volumen de versiones que lo utilizan.
Más allá de completar el proyecto para previsto para la planta, fabricar este segundo motor en Argentina tiene una relevancia estratégica para la marca por varias razones. Una de ellas es que se trata del motor más vendido en la gama Ranger, e importarlo acarreaba complejidades asociadas a la logística, costos y aranceles. El motor Panther se suma al Lion V6 que ya se produce en General Pacheco. Así, Ford fabrica los dos motores más importantes de Ranger
En tanto la planta de Mercedes Benz, vendida a capitales nacionales, se llamará Prestige Autos y continuará hasta 2030 con la fabricación del utilitario Sprinter en la fábrica de La Matanza. El inversor principal es el empresario Pablo Peralta.
Tras varios meses de negociaciones que se aceleraron en octubre del año pasado, un grupo empresarial liderado por el argentino Pablo Peralta finalmente cerró un acuerdo para quedarse con la operación de Mercedes-Benz en la Argentina.
En esa planta se seguirá fabricando como hasta ahora la versión a combustión del utilitario Sprinter, cuya producción caducará en 2030. A partir de allí, los nuevos dueños deberán encontrar otros productos para vender por fuera de la marca de la estrella.
En ese sentido, durante el anuncio oficial que se hizo ayer en la planta de Mercedes Benz, los directivos del nuevo grupo inversor aclararon que a partir de ese plazo «todas las opciones son posibles», incluyendo una posible sociedad con alguna marca automotriz china.
A partir de este acuerdo -que se pondrá en marcha plena dentro de dos meses, tras una transición- la nueva empresa se llamará Prestige Autos. El socio principal es el mencionado Pablo Peralta, a través de una sociedad llamada Open Car, que detenta el control accionario de Prestige Autos.
Prestige Auto forma parte de Open Cars S.A, una empresa argentina con 20 años de trayectoria y más de 300 empleados, especializada en la gestión de concesionarios, encabezada por Peralta.
Fue Peralta quien designó como CEO de Prestige Auto al ex Toyota Daniel Herrero. Como vicepresidente de la nueva compañía figurará el ex ministro de Economía de Mauricio Macri, Alfonso Prat-Gay.
La transacción también prevé que Mercedes-Benz transfiere a la nueva empresa la licencia para importar y comercializar los autos de alta gama de la marca alemana.
Peralta, conocido también por ser dueño de más de 20 concesionarios de las marcas Chevrolet, Peugeot y Geely, es uno de los socios del holding ST, con inversiones en el mundo de las finanzas y los seguros. Sin embargo, la compra de las operaciones de Mercedes-Benz es una operación personal que concreta por fuera del grupo y con socios diferentes.
En Buenos Aires, el anuncio oficial se realizó este mediodía en el centro industrial “Juan Manuel Fangio”, en la localidad bonaerense de Virrey del Pino. Participaron Daniel Herrero; el actual CEO de Mercedes-Benz Argentina, Manuel Mantilla; el italiano Francesco Ciancia, responsable de operaciones de Vans a nivel mundial y representante de Mercedes-Benz AG; y el secretario del Sindicato de Mecánicos y Afines del Trasporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignanelli.
Durante ese acto, Francesco Ciancia se ocupó de aclarar más de una vez que «Mercedes-Benz no se va de Argentina. La marca no abandona el mercado y se seguirá vendiendo a través de su red de concesionarios y de la empresa Open Car/Prestige Autos”.
En ese sentido, otro detalle a tener en cuenta es que Mercedes-Benz Camiones y Buses seguirá operando normalmente en Argentina, ya que a nivel global funciona como una unidad de negocios separada de los autos de la marca alemana.
“Entre la fábrica, el personal administrativo y el del Trainning Center, tenemos unos 1.700 empleados, que serán preservados a pesar del contexto desafiante», añadió Ciancia, quien se refirió a «las grandes transformaciones que está viviendo en la actualidad el mundo de la movilidad sustentable».
Herrero dijo también que las proyecciones de fabricación de Sprinter para este año serán superadas hasta un 15% con nuevas inversiones que concretará el grupo que se quedó con la operación de Mercedes-Benz. Y ante una consulta periodística admitió que «a futuro no descartamos ninguna posibilidad de sumar inversores para nuevos proyectos, inclusive de China».
La Sprinter a combustión dejará de fabricarse en Argentina en 2030. Y la casa matriz de Mercedes-Benz decidió que la generación eléctrica de este utilitario se fabricará en Polonia. Esta fue una de las razones por las cuales la marca alemana decidió desprenderse de la operación local, sin tener que cerrar la fábrica.
«La mejor fórmula para asegurar la continuidad de la producción fue encontrar un inversor que se haga cargo de la operación y comparta nuestra visión estratégica», explicó Ciancia.
La planta de Mercedes-Benz fue fundada en 1951 y cuenta con más de 70 años de historia. A lo largo de su trayectoria se han fabricado diversos modelos de autos, vans, camiones y buses. Mercedes-Benz Argentina está dedicada a la producción, exportación, venta y servicio de posventa de vans, como así tambien a la venta y servicio de posventa de automóviles. La producción de la Sprinter se inició en 1996 y ya se han fabricado más de 400.000 unidades. La actual generación de la Sprinter se produce desde 2019.


