Al cumplirse el 48 Aniversario de la muerte del General Juan Domingo Perón, el Ateneo que lleva su nombre organizó una Mesa Panel para evocar la fecha que presenta la curiosidad de que disertarán elementos provenientes de las filas opositoras e incluso del anti peronismo.

El Ateneo Juan Domingo Perón en la persona de su Presidente, Dante Rosas, ha tenido la ocurrente idea de formalizar una actividad recordatoria del momento en que el líder de los trabajadores falleció reuniendo un variopinto panel para abordar la figura del que fuera tres veces presidente de la Nación.
Quien escribe estas líneas es uno de los convocados y debo declarar mi franca adhesión a la iniciativa a pesar de mi distancia ideológica, no con la doctrina peronista sino con sus hombres y sus métodos. En lo personal, ideológicamente provengo del más acendrado anti peronismo acunado en una familia orgullosamente “Gorila”.
Pero la realidad, que es la única verdad, muestra que los tiempos han cambiado. Los que nos formamos (o deformamos) en aquella perversa ideología que se rotuló como “Nacionalismo católico”, que con los años comprobamos que no era nacionalismo ni mucho menos católico, sino más bien una adaptación a la criolla de un “Nazionalismo” y religiosamente hablando estaba más cercana a la “Santa” Inquisición que al Evangelio, luego de cuatro décadas seríamos tan parecidos a esos “Imberbes y estúpidos” que Perón echó de la Plaza de Mayo el 1 de Mayo de 1974, si continuáramos pensando igual.
Bien decía Lord Ashton que “El hombre que durante más de veinte años sigue pensando lo mismo es un imbécil”.
Quienes transitamos ya la quinta década de vida vimos transcurrir la Caída del Muro de Berlín, el final de la Guerra Fría, el Glasnot y la Perestroika de Gorbachov, la Globalización, la Posmodernidad, la Guerra de Malvinas, el Neoliberalismo, más recientemente la Pandemia global y el ingreso a la Era de Acuario. Una persona que visto pasar en tan poco tiempo todos estos cambios ¿Puede continuar pensando igual que en los años sesenta? Sólo un necio, un demente o un fanático podría mantener su cerebro en un status quo que ya no existe.
Tengo abiertas y definidas diferencias con algunos invitados que asistirán a esa mesa, pero entiendo que debemos no sólo verbalizar nuestro pensar sino dar testimonio del mismo en un gesto de ofrecer la mano franca para habilitar la vía de un posible diálogo constructivo.
La crisis que nos agobia no podrá ser superada por ningún gobierno en soledad. La política actual, la nacional y la provincial, carecen de líderes carismáticos. Los partidos políticos son sólo sellos vacíos de contenido, mística y doctrina. ¿Alguien piensa que sólo con amigos, con su partido o con la ayuda de alguna divinidad podrá superar la coyuntura en que nos encontramos?
Si ese político existe entre nosotros, mejor le sería postularse a gobernante de Disneylandia y formar gabinete con Tribilín, el Pato Donald, Mickey Mouse y Alicia, para que le muestre el “País de las Maravillas”.
La hora requiere de diálogo, de consenso, de cesión de espacios. Claro, para que esto sea posible la exigencia mayor es la honestidad de los procedimientos, entender que se debe restaurar la política y hacer de la política un servicio y no servirse de ella.
Reunirnos en torno a la figura del General Perón no sólo es un acto democrático sino una demostración de que estamos dispuestos a reunirnos alrededor de una gran mesa de diálogo a ejemplo del abrazo de Perón y Balbín, para aportar ideas y buscar soluciones conjuntas.
Esta Mesa Panel se desarrollará mañana, 1 de Julio, a partir de las 10,00 horas en el Círculo de Legisladores y Ex Legisladores, sito en Avenida Constitución y Avenida Samson. Porque como dijo el mismo Perón en 1973: “A esto lo arreglamos entre todos los argentinos y salteños, o no lo arregla nadie”.
Por Ernesto Bisclegia


