Este lunes 7 de febrero, la Gendarmería incautó unos 74 kilos de marihuana y más de 10 mil plantines de cannabis sativa en las provincias de Jujuy y Salta. Los detenidos sospechados de esta inmensa plantación son Juan Andrés Berruezo, hijo del dueño de la finca que fue incautada, y Jonatan Garzón, indicado como el cuidador de la «Finca Berruezo».

Berruezo, también conocido como «El Morsa», había heredado de su padre la finca ubicada en La Caldera, y ahora se investiga si se trata de la captura de un «capo narco» o si sólo es un empleado más de una cadena más grande. En Monterrico, localidad jujeña donde vive, allanaron su domicilio, donde encontraron 840 mil pesos.
Juan Andrés Berrueza tiene 47 años y se presentaba como un tabacalero modesto, hombre de familia que heredó la «Finca Berruezo» que había pertenecido a su padre y a su tía.
Al ser detenido se negó a declarar y podría ser el detenido con la mayor producción conocida en los últimos tiempos de Marihuana en Argentina. La Justicia sigue de cerca si él trabaja para sí mismo o si responde a alguien más.
Bajo la orden de la jueza federal de Garantías 2, Mariela Giménez, y en línea con la imputación planteada por el fiscal Eduardo Villalba, quedó con prisión preventiva acusados de sembrar y cultivar marihuana. Además, la magistrada dictó el embargo preventivo de la propiedad donde se descubrió la plantación, en respuesta a lo manifestado por la auxiliar fiscal, Mariana Gamba Cremaschi, de la Procunar NOA.
Se incautó 7.200 plantas de marihuana y más de mil plantines en germinación fueron incautados tras una investigación del sector NOA de la Procunar, el ala de la Procuración que investiga delitos de narcotráfico a cargo de los fiscales Eduardo Villalba y Diego Iglesias, en una finca en medio de la selva salteña, en el departamento de Caldera, a 57 kilómetros de la localidad jujeña de Monterrico. Se hallaron insecticidas, mochilas de fumigación, 29 bandejas para almácigos, incluso un grupo electrógeno, además de un secadero en un galpón con 59 kilos de cogollos y una prensa de hierro para compactar la hierba en panes.
Todo esto fue encontrado en la finca principal. Una pista anónima fue la que alertó al Escuadrón N°53, que inició la causa. Comenzó en julio del año pasado, cuando un hombre de la zona fue amenazado para que se retire al acercarse a la finca de «El Morsa». Allí, vio a varios hombres regando la plantación. Se descubrió que la finca denunciada pertenecía a la familia de Juan B., la había heredado de su padre y de una tía. El teléfono del cuidador Jonatan Garzón fue intervenido.


