La candidatura de Álvaro Ulloa de la Serna al cargo de Defensor del Pueblo de la ciudad de Salta es, sin dudas, una de las noticias más auspiciosas e ilusionantes de los últimos tiempos para quienes apuestan al mejoramiento de la calidad institucional y la convivencia democrática en nuestra Provincia.
Como es sabido, el cargo de Defensor del Pue Municipal nº 14.501, que, si bien le confiere al designado el carácter de «alto comisionado del Concejo Deliberante de la Municipalidad de la ciudad de Salta», termina configurando una institución independiente, con plena autonomía funcional y administrativa, garantizada por el reconocimiento efectivo de una completa libertad de criterio para realizar su cometido.
En línea con esta garantía de independencia, la Ordenanza 14.501 exige que el ciudadano que desempeñe el cargo de Defensor del Pueblo de la ciudad de Salta no se encuentre afiliado a ningún partido político, y erige como causa de incompatibilidad el ejercicio de cualquier actividad política partidaria. Pero así como en Salta es relativamente fácil encontrar candidatos sin afiliación política, son contados los casos de los aspirantes que pueden demostrar la idoneidad necesaria para el desempeño de este importante cargo.
Las atribuciones y potestades que la norma municipal reconoce al Defensor del Pueblo son tan cruciales y decisivas, que su designación no puede quedar librada al albur de las disputas políticas coyunturales. Por consiguiente, los concejales de la Municipalidad de Salta se enfrentan a un reto singular, pues la expectativas ciudadanas en materia de transparencia y responsabilidad son cada vez más consistentes y exigentes.
Nuestros ediles, quizá como en ningún otro asunto de su competencia, deben elegir al futuro Defensor del Pueblo de la ciudad de Salta prescindiendo de las simpatías políticas y los amiguismos que tanto daño han hecho a la regularidad y la calidad de las instituciones. Si no queremos repetir errores del pasado, debemos pedir a nuestros representantes municipales que, ante a una elección tan delicada como esta, estudien profundamente el perfil de cada candidato para privilegiar la trayectoria y la vocación de servicio público por encima de cualquier otra consideración.
LOS MÉRITOS DE ÁLVARO ULLOA
El pasado 13 de octubre, el Concejo Deliberante aprobó el calendario de la convocatoria para la elección del nuevo Defensor del Pueblo de la ciudad de Salta. Entre los candidatos que han inscrito su nombre en esta carrera se encuentra el del doctor Álvaro Ulloa de la Serna, quien ya ocupara el mismo cargo entre 2007 y 2013.
Su decisión de participar de este proceso contribuye sin dudas a jerarquizar la elección y otorgarle una relevancia institucional que de otro modo quizá no tendría.
Entre 2015 y 2019, Ulloa se desempeñó como delegado en Salta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), cargo desde el que libró un tan eficaz como recordado combate a favor de la igualdad en todas sus formas, prescindiendo de modas ideológicas y sin echar mano de recursos represivos.
En su anterior desempeño como Defensor del Pueblo, Ulloa logró, mediante el ejercicio de una acción de amparo, bloquear un aumento de la tarifa del gas en base a impuestos, que luego se extendió por todo el país. La eficaz defensa de Ulloa de los derechos e intereses de los sectores más vulnerables de su ciudad se convirtió pronto en un modelo de emulación a nivel nacional.
A estos logros incuestionables, Ulloa suma el aporte de su madurez personal y profesional, su sentido del deber cívico, su capacidad de comunicación e interlocución, su conocimiento profundo de la realidad social y de los desafíos de su cargo, que lo distinguen netamente de los otros candidatos.
LA RESPONSABILIDAD DE LOS CONCEJALES
El Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, de conformidad con lo que dispone la resolución 422/21, ha conformado recientemente la Comisión del Defensor del Pueblo, a la que le ha sido encomendada la misión de iniciar el proceso de selección de candidatos a ocupar este cargo y el de secretario letrado.
Los concejales que integran esta comisión son los señores José Gauffin, Rosa Herrera, Santiago Alurralde, Julio Romero y Laura García.
Son ellos los que deberán decidir el nombre de la persona que va «velar por el buen orden, decoro y regularidad de la Administración Pública Municipal».
La tarea no es pequeña y requiere una especial altura de miras para poder ser acometida de modo que resulte compatible con las demandas ciudadanas, con los desafíos de la vida urbana y con las altas expectativas de mejoramiento de la legalidad democrática que animan la vida de salteñas y salteños.
Fuente: Noticias Iruya


