Había sido condenado a la pena de 6 años de prisión efectiva por un hecho ocurrido en el 2019.
Un hombre de 20 años que había sido acusado por abuso sexual y condenado a 6 años de prisión efectiva, fue absuelto y puesto en libertad por aplicación del beneficio de la duda. “Solo se cuenta con el relato de la denunciante y la negativa del acusado, es decir, con la palabra de uno contra la del otro, sin que nada incline la balanza en algún sentido”, sostuvieron los jueces.
Franco Nicolás Wilde había sido denunciado por el padre de la víctima, de 17 años al momento de los hechos, quien relató que fue abusada sexualmente durante una fiesta privada organizada en el predio Gauchos de Güemes, el 1 de enero de 2019.
Pero en las últimas horas se dio a conocer que los jueces de la Sala II del Tribunal de Impugnación, Guillermo Polliotto y Pablo Arancibia, hicieron lugar al recurso de casación que interpuso la defensa de Wilde.
En este sentido, dijeron en su sentencia que “el Tribunal de Juicio no contaba con elementos de convicción suficientes para fundar el estado de certeza que se requiere en esta instancia del proceso penal para condenar, por lo que se impone reconocer que, a las resultas de la etapa plenaria, el imputado adquirió el derecho a ser absuelto por el beneficio de la duda, resultando necesario salvaguardar ese estado que no ha logrado ser revertido y del cual, el beneficio de la duda es su consecuencia directa y necesaria”.
Finalmente, agregaron que, si bien es cierto que nada impide que una condena se sustente con la declaración de la víctima, ello solo es posible cuando pude ser corroborada con el resto de las pruebas, que son las que le asignan credibilidad por sobre la versión del acusado.


