Fuerte respaldo de psiquiatras de Salta a los cambios en la Ley de Salud Mental

La propuesta para modificar algunos puntos de la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657 recibió el respaldo de profesionales de psiquiatría de Salta, que consideran necesario actualizar el marco vigente, especialmente en lo relacionado con las internaciones y el abordaje de las adicciones.

La psiquiatra Dorys Flores explicó que los profesionales mantienen el rechazo al antiguo modelo de internación manicomial, pero cuestionan que la legislación actual haya generado dificultades concretas para atender a pacientes con cuadros graves. Uno de los principales problemas, según señaló, es la falta de camas psiquiátricas disponibles.

“Tenemos muchas dificultades para internar pacientes graves porque no hay camas de internación”, afirmó Flores. La especialista sostuvo que la situación también alcanza al hospital Miguel Ragone y que, ante la falta de lugares, médicos de guardia pueden verse obligados a no internar a personas consideradas de riesgo.

Para Flores, uno de los cambios centrales que debería incorporar la normativa es otorgar mayor peso al criterio médico a la hora de decidir una internación, especialmente en situaciones de crisis. La propuesta busca modificar el esquema actual, que establece determinados requisitos para avanzar con una internación involuntaria.

La psiquiatra cuestionó que se requiera acreditar un “riesgo inminente” y planteó que también deberían contemplarse posibles daños físicos o psíquicos. “Un paciente cuando sufre una descompensación no puede tomar consciencia de su riesgo”, sostuvo.

Según explicó, esta dificultad no afecta solamente a los profesionales, sino también a las familias que tienen a cargo a una persona con un cuadro grave. En algunos casos, señaló, los familiares terminan recurriendo a denuncias o procedimientos judiciales para intentar conseguir una internación cuando consideran que existe un riesgo para el paciente o terceros.

Otro de los ejes de la reforma está relacionado con las adicciones y los consumos problemáticos. Flores sostuvo que deben ser abordados como una problemática de salud y señaló que también existe una importante falta de lugares para internar a estos pacientes, tanto en el sistema público como en el privado.

“Está considerado también como una enfermedad y no tenemos tampoco dónde internar, ni en instituciones públicas ni privadas”, afirmó.

Para los psiquiatras que acompañan la iniciativa, el objetivo no es regresar al modelo de los antiguos hospitales psiquiátricos, sino corregir dificultades que, según advierten, quedaron expuestas durante los años de aplicación de la actual ley. En el caso de Salta, el debate adquiere especial relevancia por la falta de camas y las dificultades que atraviesan las familias para conseguir atención ante situaciones de crisis.

Flores consideró que, con esos cambios, el proyecto constituye “un avance” porque permitiría brindar herramientas más adecuadas para actuar frente a pacientes graves, sin dejar de lado la protección de sus derechos.

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