Salta es la tercera provincia con más suicidios del país

Según el último informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), Salta se ubica entre las provincias con las tasas más altas de suicidios del país. Con 243 casos registrados y una tasa de 17,4 suicidios cada 100.000 habitantes, la provincia quedó en el tercer lugar a nivel nacional, solo por detrás de Entre Ríos y San Luis.

El dato genera preocupación especialmente por el aumento de casos entre adolescentes y jóvenes. La psiquiatra Raquel Musa señaló que, «La adolescencia siempre fue una etapa compleja, pero hoy se suman nuevos factores. Hay una gran dificultad para tolerar la frustración y atravesar situaciones dolorosas», explicó la especialista.

Musa indicó que en la actualidad muchos jóvenes encuentran mayores dificultades para afrontar límites, conflictos afectivos o situaciones cotidianas que generan malestar. «Una pelea con una pareja, no poder tener algo que desean o recibir una negativa por parte de los padres puede convertirse en una situación muy difícil de manejar para algunos adolescentes», sostuvo.

La profesional advirtió que muchas conductas de riesgo comienzan como formas de expresar sufrimiento o llamar la atención sobre un malestar emocional. «A veces no existe un deseo claro de morir, sino una dificultad para gestionar determinadas emociones. Por eso es tan importante detectar señales de alarma y acompañar a tiempo», afirmó.

También hizo referencia al impacto de las redes sociales y el uso excesivo de la tecnología. Según explicó, la hiperconectividad puede generar una desconexión con la realidad y con las propias emociones. «Los adolescentes pasan muchas horas frente a una pantalla. Eso les da una satisfacción inmediata, pero no les enseña a atravesar situaciones difíciles. El problema aparece cuando tienen que enfrentar el dolor, la frustración o los conflictos de la vida cotidiana», indicó.

Además, alertó sobre una situación particularmente compleja: aquellos jóvenes que no muestran señales evidentes de sufrimiento. «Muchas veces el caso más peligroso es el que no se nota. Hay chicos que parecen estar bien, que continúan con su rutina habitual e incluso realizan tratamientos. Por eso es fundamental mantener una escucha activa y no minimizar los cambios de conducta», señaló.

Consultada sobre la existencia de una predisposición hereditaria al suicidio, Musa aclaró que no se trata de una relación directa. Sin embargo, explicó que algunas patologías de salud mental sí pueden presentar antecedentes familiares. «Lo que suele observarse es una predisposición a trastornos como la depresión. En muchos pacientes encontramos antecedentes familiares, pero eso no significa que una persona necesariamente vaya a atravesar la misma situación», aclaró.

Respecto a la influencia de las redes sociales, series o contenidos audiovisuales, la psiquiatra consideró que el principal problema no es la existencia de estos contenidos sino la facilidad con la que hoy se accede a determinada información. «El acceso es mucho más rápido e inmediato que antes. Por eso es importante trabajar en educación emocional, en el acompañamiento de las familias y en brindar herramientas para que los jóvenes puedan gestionar lo que sienten», manifestó.

Finalmente, al referirse a las razones que podrían explicar la posición de Salta dentro de las estadísticas nacionales, Musa sostuvo que no existe una causa específica identificable, aunque consideró que en comunidades más pequeñas puede existir un efecto de imitación o reproducción de conductas entre adolescentes.

«Los jóvenes tienden a copiar mucho lo que ocurre en su entorno. Puede haber un componente relacionado con eso, aunque es un fenómeno complejo que no puede explicarse por una sola causa», concluyó.

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