Cuba tendrá este martes otra jornada de prolongados apagones, cuando nuevamente el mayor corte eléctrico desconecte a la vez el 59% de la isla en el horario de mayor demanda, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).

La afectación diaria ha reportado en la última semana picos históricos, de acuerdo a datos registrados por EFE. En las dos jornadas anteriores a este martes, las cifras alcanzaron el 65% durante el horario de mayor demanda de energía (tarde-noche), mientras que el pasado jueves en la isla se reportó un récord del 70% del país apagado simultáneamente.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.845 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.875 MW.
Este martes, ocho de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no están operativas por averías o trabajos de mantenimiento. Esta fuente es responsable del 40% del mix energético se nutre de crudo nacional y no está afectada por el bloqueo petrolero.
Otro 40% del mix estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente de energía precisa diésel y fueloil importado. El 20 % restante del mix energético cubano se obtiene de gas y fuentes renovables.
El régimen cubano reconoció a mediados de la semana anterior que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de la isla es “crítica” y “extremadamente tensa”, con apagones en La Habana que superan las 22 horas diarias, lo que ha azuzado el descontento social y se han reportado pequeñas protestas, cacerolazos y quemas de contenedores de basura.
Diversos estudios independientes estiman que se necesitarían entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para reflotar el sistema energético cubano.
La escasez alimentaria en Cuba ha forzado a cientos de personas a buscar en los contenedores de basura para poder subsistir diariamente. Este fenómeno, que antes era marginal, se ha expandido en ciudades como La Habana, Santiago de Cuba, Holguín y Santa Clara, donde el deterioro social y la desesperación se traducen en escenas cotidianas de personas de todas las edades revisando los desechos urbanos.
De acuerdo con el analista e historiador habanero Boris González Arenas, la situación es el resultado de decisiones estatales que han eliminado los recursos básicos a la población. González Arenas explica: “Al quitarles los alimentos de la libreta de abastecimiento y toda la gestión estatal alrededor de los alimentos, sencillamente se le ha condenado al hambre. Ha sido verdaderamente un crimen y es un crimen que, en mi criterio, merece que sus responsables respondan frente a un tribunal por haber cometido un crimen de lesa humanidad, porque han dejado a la población cubana en una situación de hambruna todavía mayor que la que teníamos antes”, dijo al medio Martí Noticias.
“Hay un ejército de personas buscando en la basura. Y además no hay límite de edad, no hay género. Mayormente son hombres, pero por supuesto que ves mujeres, hombres y mujeres jóvenes, hombres y mujeres viejos. Ves una población negra muy acentuada buscando en la basura, aunque por supuesto también ves blancos. Y es a toda hora, todos los días”, señaló al medio estadounidense.


