La presidente de Comerciantes, Carol Ramos, cuestionó la iniciativa y sostuvo que la definición de los horarios no corresponde a los sindicatos ni a los concejales, sino a la demanda de los clientes.

El debate por la implementación del horario corrido en el comercio salteño volvió a generar polémica luego de que el concejal y dirigente del Sindicato de Empleados de Comercio, Ángel Ortiz, insistiera en impulsar esta modalidad.
“Tiene buenos incentivos de los sindicatos para avanzar todos los años con este tema que no les compete, porque no es potestad del sindicato definir el horario de un comercio. Lo que sí pueden ver es cuántas horas trabaja un empleado”, afirmó.
Ramos también manifestó el malestar del sector ante el planteo. “Estamos cansados de que nos desgasten a los comerciantes y de que este concejal, que parece que no tiene nada más que hacer, ni siquiera cumpla bien su función”, expresó.
Además, describió la situación que atraviesa el comercio local. “El comercio salteño se reinventa constantemente. Yo vendía electrodomésticos y ahora vendo sanguchitos. Nos levantamos a las 6 de la mañana y nos acostamos a las 12 de la noche tratando de salir adelante”, relató.
La dirigente sostuvo que la decisión sobre los horarios debe quedar en manos de los propietarios de los negocios. “Nos sentimos vulnerados en nuestro derecho, porque es una potestad exclusiva de la patronal, de quien pone la plata para que el comercio funcione”, señaló.
Finalmente, Ramos cuestionó que desde la política se intente intervenir en el tema. “No queremos que venga un político a imponer un horario al comercio. Quieren hacerse los buenos con el derecho de otros”, concluyó.


