A través de un comunicado, el Arzobispado de Salta oficializó la creación del “Ministerio del Exorcista”. La Conferencia Episcopal Argentina, que nuclea a los obispos del país, afirmó que la designación de dos curas exorcistas responderían a las “necesidades locales”.

Monseñor Mario Antonio Cargnello
Monseñor Mario Antonio Cargnello designó a los párrocos Loyola Pinto y de Sancristóval y a Héctor Fernando Campero para ejercer el «ministerio del exorcista», que tiene el poder de expulsar los demonios de una persona poseída realizando el rito del exorcismo.
“El Demonio, sigue empeñado en alejar a las almas de Dios invitándolas, a través de la tentación, a pecar. Por eso podemos afirmar que ese es el peor de los males, y causa de tantos otros. A esto se lo suele denominar, ‘acción ordinaria del demonio’”, señaló en sus primeras líneas el texto oficial que lleva la firma de Mario Antonio Cargnello, máximo responsable de la Iglesia local.
A continuación, se detalló: “El Demonio puede actuar de forma extraordinaria a través de la infección de lugares, la vejación a personas y la más extrema, que es la posesión”. Y es a raíz de esa situación que, por último, el Arzobispo salteño anunció la medida y a los titulares del área: “La Iglesia, mediante el ministerio del exorcista, tiene el poder de expulsar los demonios de una persona posesa realizando el rito del exorcismo. Para esta Arquidiócesis he designado a los Pbros. Loyola Pinto y de Sancristóval y Héctor Fernando Campero como tales”.
«Como es un tema de mucha reserva, no se puede decir más que lo que indica el comunicado», señaló Loyola Pinto y de Sancristóbal, en tanto, Héctor Fernando Campero recalcó que la discreción es necesaria para evitar la estigmatización y la discriminación de las víctimas.
Fuentes cercanas a la Conferencia Episcopal Argentina brindaron comentarios al respecto. “Que un obispo designe a un exorcista en su diócesis es una de las prácticas más antiguas que tiene la Iglesia. El obispo puede poner siempre a disposición a un sacerdote para este tipo de funciones. En algunas se conoce el nombre del responsable y en otras no. Es algo bastante habitual en la iglesia”.
La Conferencia Episcopal Argentina, que nuclea a los obispos del país, señaló que cada territorio tiene facultades para tomar decisiones como las de la Iglesia salteña. “El nombramiento de un sacerdote en una determinada diócesis o territorio le corresponde al obispo del lugar. Tienen total autonomía para conducir la pastoral de su diócesis. En este caso, el Arzobispo de Salta habrá decidido los nombramientos que son propios de la Arquidiócesis y siguiendo las necesidades locales”.


