La Campora amenaza a jueces y fiscales

La nueva ofensiva es motorizada por La Cámpora. Y está centrada en el tribunal que ventila la causa Vialidad. Es el tema al que Cristina Kirchner le presta mayor atención. Las amenazas ya fueron denunciadas.

La agrupación kirchnerista amenazó a los jueces que investigan a Cristina Fernández

En apenas quince días, el kirchnerismo duro, con La Cámpora en primera línea, hizo un cambio significativo en su continua ofensiva judicial. Ya no se trata de consignas de apoyo a Cristina Fernández de Kirchner sino de una advertencia abierta a los jueces, un mensaje inquietante desde un espacio de poder político. Se entiende que la escalada responde a la preocupación, creciente, por la marcha de la causa Vialidad. La ex presidente concentra su atención en ese caso: es una imagen del estado de fisuras que expone el oficialismo. Alberto Fernández se mueve en un segundo plano, que Olivos busca vestir como estrategia. Y Sergio Massa ocupa el foco principal frente a la crisis.

El frente judicial altera los ánimos kirchneristas. En estos días, se trata del caso por el manejo de la obra púbica. Eso explica la ofensiva directa sobre el tribunal donde es expuesto el sistema que tuvo a Lázaro Báez como pieza central, aunque no como último destinatario. La reacción, con La Cámpora a la cabeza, muestra un cambio que supera la categoría de matiz.

Ya no se trata sólo del respaldo a la ex presidente bajo la consigna “Todos con Cristina”. Pintadas, afiches, carteles pasacalle y tuits suben un escalón: “Jueces macristas, no jodan con Cristina”. Es una superación también de la andanada contra la Corte Suprema. De momento, el proyecto de reforma enfrenta complicaciones en el Senado.

La nueva consigna reitera la intención de agrietar políticamente, de imponer “enemigo”. Y agrega un tono amenazante y concentrado en un tribunal, en medio de presentaciones para frenar el caso que fueron rechazadas. Es un mensaje desde un espacio oficialista de peso. Y por ese camino, un problema para Massa. Alberto Fernández hace rato respalda los movimientos del kirchnerismo en ese terreno.

Se verá si CFK logra convertir el tema abiertamente en una cuestión de gobierno. Desde ya, es un síntoma que no pasa inadvertido fuera del país. Y se suma a las contradicciones y disputas en política exterior, como acaba de quedar expuesto otra vez en relación con el régimen de Venezuela. Todo, en la antesala del viaje que programa -y teje- Massa con especial esmero para lograr respaldos en Washington.

Las diferencias entre los tres principales socios del oficialismo tienen otro reflejo, interno. Los jefes provinciales del peronismo, y algunos aliados permanentes, vienen operando en conjunto más allá de sus planes o alineamientos a nivel nacional. La Liga de Gobernadores volverá a reunirse el viernes, en La Plata. La marcha de la economía determinará sus movimientos, en cada distrito. Es otro dato ilustrativo de esta etapa de fisuras y apuestas individuales.

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