La iniciativa se sancionó minutos antes de la medianoche de este martes.
Tras varias horas de intenso debate, la Cámara de Diputados convirtió en ley el etiquetado frontal de alimentos.
El proyecto, que obtuvo media sanción del Senado hace un año, se aprobó con 200 votos positivos frente a 22 negativos y 16 abstenciones. Si bien la mayoría de los legisladores apoyó en términos generales la iniciativa, varios plantearon objeciones y se abstuvieron de votar algunos de sus artículos. Otro grupo de diputados –en su mayoría de Pro– rechazaron la iniciativa por considerar que el esquema de octógonos previsto en la iniciativa resulta “hostil y estigmatizante” y que, en lugar de propender hacia una educación en materia alimentaria, impone censuras y prohibiciones.
Ayer, la Cámara Baja volvió a sesionar como en los viejos tiempos: con presencialidad total. Comenzado a las 12 del mediodía, el maratónico encuentro incluyó una veintena de temas -consensuados entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio- y largas horas de cruces, chicanas, gritos, y pedidos de tratamiento de leyes diferentes.


