El próximo viernes a las 20 hs, quedarán inauguradas las muestras.
El viernes 8 de octubre, quedarán inauguradas en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), las muestras “Las Calles de la Ciudad, el Orden del Amplio País” y “Todavía las Cosas Hacían Sombra”. En las vidrieras de Proyecto V.A.C.A, expondrá Verónica García.
El artista alemán Olaf Holzapfel presenta una serie de obras en las que vincula su interés por los textiles originarios del norte argentino y su dedicación a la abstracción, desarrollando prácticas colaborativas que unen saberes ancestrales profundamente ligados a la naturaleza con la vida urbana y el arte contemporáneo.
Holzapfel investiga técnicas y materiales artesanales de diferentes territorios y propone transiciones entre arte y artesanía. Desarrolló durante más de una década un diálogo con tejedoras del pueblo wichí de Salta, intercambiando sus pensamientos para comprenderse mutuamente al conocer sus diferentes técnicas y conceptos estéticos.
En los tejidos realizados con fibra de chaguar por Luisa, Mirta y Teresa Gutiérrez, mujeres de la comunidad Misión Chaqueña, se puede apreciar retículas continuas de luces y sombras con colores de diversos paisajes en los que se trazan caminos. Estos cuadros textiles surgen de dibujos digitales que Holzapfel ofrece a las artesanas para su interpretación, para que ellas los traduzcan a su lenguaje textil y los vinculen con signos de su propia cultura.
A partir de los trabajos en colaboración expuestos se hace presente la coacción entre arte, artesanía y tecnología, con preguntas respecto al presente. ¿Qué formas puede tomar el intercambio entre las vidas urbanas y rurales?
Estas obras representan también una postura frente a nuestro entorno y al medio ambiente, un camino de búsquedas para la construcción de un futuro más respetuoso con la diversidad y así sustentable.
La exposición individual “Todavía las cosas hacían sombra” de Florencia Sadir presenta una serie de composiciones que decantan de su observación de la vida cotidiana y el paisaje del Valle Calchaquí, donde la artista creció y vive.
Sadir realiza ejercicios comprendiendo los ciclos de la naturaleza, aprende y practica técnicas ancestrales y realiza procesos de abstracción para crear obras con una particular poética desde una profunda sensibilidad y dentro de su proceso creativo que también propone construir vínculos y situaciones de intercambio de hallazgos, de señalamientos, en diálogo con el lenguaje del arte contemporáneo.
Ese proyecto se gestó sobre las montañas, entre las montañas, ante las montañas; con las manos en la arcilla, sintiendo la fuerza del viento, cuidando una huerta, atizando un fuego, investigando formas de vivir, de moverse.
Entre las diversas construcciones que habitan las salas del Museo se propone un juego de distancias en torno a qué es estar lejos o cerca, aparece el eco de esa canción popular que recuerda “solo están lejos las cosas que no sabemos mirar”.
Las piezas seleccionadas también muestran aprendizajes sobre la espera. El recorrido propuesto se balancea entre el silencio y el asombro, con intervenciones sutiles, gestos que generan transformaciones y nuevas imágenes en el desplazamiento de la mirada, de materiales, de contornos.


