Álvaro Pérez, asesor financiero de FINEX, analizó las definiciones del Presidente Alberto Fernández, quien aseguró que el crédito otorgado por el FMI al anterior gobierno se utilizó para la fuga de capitales. “La verdad es que le ponen una carga política al concepto que no lo tiene realmente, es una cuestión técnica”, sostuvo el especialista por este medio.
En el inicio de su análisis, el asesor financiero explicó que de cada 3 dólares que se tomaron de deuda, 2 fueron para cancelar deuda pasada, es decir, deuda vieja y 1 para pagar el déficit fiscal. “Recordemos también que en la última sección del gobierno, y creo que esto le costó la relección, el gobierno empezaba a tener superávit primario o un déficit muy pequeño, hoy en el mes de enero, el país también empezó a tenerlo. Si festejas el superávit este, deberías haber festejado el anterior, cuestión que hoy no está puesto en agenda del Gobierno que Argentina converja a eso, a algún superávit fiscal que le permita pensar en una Argentina en largo plazo”.
Además, señaló que en este momento cabría recordar que Cristina entregó el gobierno con un déficit de 3 puntos y medio del PBI, mientras que el ex presidente Macri lo hizo con 0,4% del PBI, siendo los últimos 6 meses, meses muy deficitarios de la gestión.
En esta línea, rescató que debe estar en la discusión de la sociedad decir cuál es una argentina con futuro o qué debe tener un país con futuro. “Fíjate la inflación del mes de febrero de Paraguay, es una inflación del 0,1%, la anualizada de Paraguay es del 2%. Nosotros estamos en el 4 mensual”, a la vez que aseguró que “no hay forma de que no metamos más gente debajo de la línea de pobreza”, ya que a medida que se cobra el impuesto inflacionario a los que menos tienen; a trabajadores asalariados y a jubilados, se sigue metiendo gente debajo de la línea.
“La única forma de salir adelante es con la inversión, y para eso, necesitamos un país que muestre un discurso más amigable con eso y no un discurso que esté sesgado solamente a ganar votos de elección en elección”, agregó Pérez.
En cuanto a la mencionada “fuga de capitales”, el especialista insistió en definir el concepto y explicó que hay tres tipos de fugas. “Una es al colchón; esa señora que se compró hoy 200 dólares en negro y se lo llevó al colchón de su casa. Después tenes el empresario que no tiene más ganas de pagar los impuestos confiscatorios que Argentina tiene y decide armar estructuras offshore para pagar menos impuestos. En el futuro va a seguir pagando impuestos, pero ya no van a estar radicados en el país. Y el tercer fugador, es el político que se lo lleva. Eso es la fuga de capitales, plata que no está más en el sistema monetario argentino, no está restable y no está financiando la producción”.
Y remarcó que “cuando el Fondo Monetario le da un préstamo al Gobierno Argentino, le da un préstamo para que cancele bonos que vencían por esos años, y esos bonos, los tenían tenedores locales y del exterior. Estos tenedores del exterior, se terminaron llevando a la plata que habían invertido en bonos argentinos, el Fondo Monetario le da un préstamo y Argentina termina cancelando su compromiso y a esa plata se la llevan. Si a eso se refieren con fuga de capitales, la verdad es que le ponen una carga política al concepto que no lo tiene realmente, es una cuestión técnica. Si no nos gusta que sean inversores del exterior realmente los que inviertan en el país, deberían convocar al ahorrista argentino a que invierta en el país. Para eso hay que darle condiciones tributarias y jurídicas estables”.
“El Gobierno anterior grabó las rentas financieras, o sea, se dio un tiró en el pie y eso fue a instancias de un legislador que era Sergio Massa en ese momento y de un proyecto de ley para grabar la renta financiera. La misma renta financiera que dejó de estar, se derogó la ley y dejó de estar grabada hoy por hoy. O sea que supuestamente los amigos del capital financiera grababan con la renta financiera, y los enemigos del capital financiera desgravan la renta financiera. Es decir, que está todo como mezclado y a la gente no se le dice la verdad”, concluyó Álvaro Pérez.


