Recientemente se detectó en República Dominicana y Cuba la presencia del mosquito oriundo de África, Asia tropical y Europa meridional, «Aedes vittatus» y crece la preocupación por el tipo de patologías que puede llegar a transmitir.
Un científico español, experto en enfermedades transmitidas por vectores, llamado Pedro Alarcón-Elbal realizó este inesperado hallazgo en República Dominicana y la Base Naval de Guantánamo en Cuba, ya que se trata de una especie de mosquito que no estaba registrado en el continente americano.
«Aunque la capacidad vectorial del Ae. vittatus no está estudiada en profundidad, se sabe que dentro de su área de distribución nativa desempeña un papel importante en el mantenimiento y transmisión de diversos virus como el de la fiebre amarilla, el dengue, el chikungunya y el Zika», explicó Alarcón-Elbal a la BBC.
La presencia de Aedes vittatus en América despertó alarma en los investigadores, pero la principal incógnita es cómo llegó el mosquito a este continente, dado que su hábitat natural es África, Asia tropical y Europa meridional, donde se alimenta de seres humanos y otros vertebrados.
Los científicos sospechan que el comercio de neumáticos usados pudo ser la puerta de entrada. «Muchas especies pertenecientes al género Aedes utilizan estos neumáticos para poner sus huevos, pues les proporcionan un lugar en donde el agua se acumula de manera recurrente y donde los adultos se ven protegidos del medio ambiente y de la insolación directa».
El estudio genético de los ejemplares hallados en República Dominicana y su posterior comparación con otros estudios genéticos realizados sobre esta misma especie permitió a los científicos determinar que los mosquitos hallados proceden probablemente de India.
Con estas pruebas, los científicos creen que si ya se encontraron en los dos países antes mencionados es posible que la propagación haya llegado hasta Haití, Jamaica, Puerto Rico y hasta podrían haber llegado a Florida, Estado Unidos.
Las medidas que se pueden tomar para combatir a los mosquitos es fumigar y evitar que el agua de lluvia se estanque.


