Hace unos días se intentó tirar la histórica propiedad, pero la Municipalidad, la Justicia y los ciudadanos salteños frenaron esta acción.
Tras darse a conocer la noticia de la demolición de la casa “La Caseros”, ubicada en esquina de Caseros y Lamadrid, ciudadanos salteños iniciaron una campaña por redes sociales para evitar que esto suceda.
La propiedad pertenecía a la familia Franzini y tras la muerte de su propietaria, Julia Susana Franzini de López de Zavalía, fue entregada bajo la figura “donación con cargo” a la prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei.
Ahora, lo que se pretende hacer con la histórica propiedad, es tirarla abajo para levantar una especie de minishopping con locales comerciales. Y para esto, quienes habrían desestimado los propósitos originales, habrían sido los mismos integrantes de la Asociación Cultural del Norte, quien fue la encargada de recibir el título de la donación.
Ante el revuelo causado, la Municipalidad de Salta ordenó la paralización preventiva de reformas, calificándola como un inmueble de “arquitectura neocolonial de los años 50”, hecho que fue puesto en duda por profesionales entendidos en la materia. “La Ley 7418 establece que los encargados de dotar de esta categoría al Registro es la Copaus”.
En tanto, desde el Ministerio Público Fiscal informaron que la Fiscalía Penal 5, a cargo de Gabriela Buabse, inició una investigación de oficio y ordenó distintas medidas. Luego, el caso pasó a la Unidad de Delitos Económicos Complejos, por la temática.
Finalmente, usuarios de las redes sociales denunciaron que “sacaron permiso exprés de demolición y ocultaron el cartel”, y advierten que la funcionaria que habría autorizado la demolición, María Eugenia Angulo, incurrió “en graves irregularidades en el trámite, si se encontraba en una causal de excusación, y no lo hizo”.


