Ambos gobernadores firmaron un Protocolo por el que acuerdan trazar líneas estratégicas que desarrollen armónicamente la región.
Los gobernadores de Salta Gustavo Sáenz y de Catamarca Raúl Jalil firmaron un Protocolo para trazar líneas estratégicas que propician el desarrollo armónico de la minería puneña, en el marco de la generación de las nuevas tecnologías del siglo XXI, propendiendo al desarrollo de toda la cadena de valor de las materias primas.
“Hay una decisión política de acordar aspectos administrativos y operativos para las empresas que trabajan en la zona de la Puna de Salta y Catamarca”, indicó Sáenz y aclaró que “este tema es aparte de la cuestión de límites que se tiene que resolver en el Congreso”.
Por su parte Jalil indicó que “con el Gobernador de Salta hemos decidido avanzar en este acuerdo estratégico para mejorar la productividad de la Puna catamarqueña y salteña” y también aclaró que este acuerdo corre por carriles distintos a la discusión limítrofe.
Es por esto que las provincias dejaron expresamente establecido, que el Protocolo consensuado no significa reconocimiento ni renuncia de los derechos territoriales y de los recursos naturales existentes, ni de cualquier otro derecho en la zona de la Puna. Tampoco podrá ser utilizado como antecedente técnico, fáctico, ni legal de reclamación de límites.
Para determinar las acciones que desarrollen la actividad minera, se creó un equipo técnico mixto integrado por seis miembros, tres por cada provincia, que dará propuestas a los gobernadores y a las Legislaturas de ambas jurisdicciones.
Entre los objetivos del equipo se destaca el de proponer soluciones concretas tendientes a dar seguridad jurídica y fomento al proyecto minero denominado Sal de Oro y se podrán incorporar posteriormente otros proyectos.


