Los vampiros de la Salud Pública

Desde hace años el negocio de la sangre en perjuicio de la Salud Publica se viene desarrollando al amparo del poder político de Salta, ahora la pandemia y la imputación de la directora del Centro de Hemoterapia Regional de la Provincia de Salta, dejó al descubierto este inmoral negociado.

Pocos días después de haber amenazado sarcásticamente al periodista Ángel Masilla, por preguntarle sobre su empresa privada de hemoterapia, Betina Saracino, Directora del Centro de Hemoterapia Regional de la Provincia de Salta, fue imputada por el fiscal penal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, Leandro Flores, por la comisión del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función, en carácter de autora.

Saracino estuvo en los últimos años muy ligada al ministro de la Producción, Martín de los Ríos y fue candidata en una de las tantas listas del PRO que apoyaron al actual gobernador Gustavo Sáenz.

“Nuestra lista está dentro del Frente Sáenz Gobernador, donde apoyamos a Martín De Los Ríos como candidato a diputado provincial y a Bettina Romero como candidato a intendente, mientras que para concejales tenemos una mixtura entre el PRO y el PPS, donde me acompañan Rosar Herrera, Kenji Gómez Matsumoto y Bettina Saracino”, explicaba el actual concejal José Gauffin.

Debido a su participación en el esfuerzo electoral de Sáenz, Saracino  fue designada como directora del Centro Regional de Hemoterapia de Salta, a principios de este inolvidable año, sin tomar en cuenta, o simplemente pasar por alto, que también era directora de la empresa privada denominada Servicio de Medicina Transfusional Salta, cargo que detenta desde 1988 y que según los informes técnicos solicitados por la fiscalía confirman que la empresa funciona en el establecimiento de CENESA, donde se confirmó la responsable es Saracino.

Cuando el fiscal comenzó con las investigaciones solicitó informes al Centro de Hemoterapia Regional, a la Clínica Virgen de Urkupiña y al Ministerio de Salud  se le requirió copia del convenio celebrado con la empresa Servicio de Medicina Transfusional,  copia del Expediente de dicha empresa, constitución y sus posteriores modificaciones y al Instituto Provincial de Salud de Salta.

Y aquí comienza una serie de relaciones muy extrañas. La Clínica Virgen de Urkupiña pertenece al titular de ATSA y dirigente peronista, Eduardo Abel Ramos, quien la gerencia es el cardiólogo y ex candidato de gobernador de Alfredo Olmedo, posterior diputado nacional por la UCR, candidato a senador por el Frente Unidad y Renovación de Juan Manuel Urtubey y actual hombre de confianza del gobernador Sáenz en temas de salud, Bernardo Biella Calvet, muy relacionado también a los grandes negocios inmobiliarios de los últimos años en la provincia.

Nadie en el Gobierno Salta desconocía la incompatibilidad de Saracino y ninguno realizó una observación sobre el hecho que el Centro de Hemoterapia del Estado negociaba con una clínica privada, cuyo titular en miembro y casi vocero del COE. Esta situación también era conocida por la ex ministra Josefina Medrano, quien habría realizado algunas objeciones. Después dejó el cargo.

Pero en esta suerte de “Danza de vampiros”, Martín de la Arena, es uno de los médicos más cuestionados. En octubre de 2012 el Boletín Oficial informaba sobre la creación de un banco se sangre privado en el Hospital marteño Infantil, se trataba de HemoSalta SRL, de propiedad de Martín de la Arena, pero este médico fue hasta el 30 de agosto de ese año, presidente de la Sociedad del Estado que gerenciaba el hospital público Materno Infantil, al que momento de crear HemoSalta SRL aún prestaba servicios HemoVida, el banco de sangre privado que había creado  en 2010, y que a poco de asumir en el nosocomio, en octubre del mismo año, vendió a la bioquímica Isabel Remis.

Hasta 2009 este profesional fue el jefe del banco de sangre del hospital San Bernardo, además de titular del centro privado en el pasaje Zorrilla 155. Su salida del Materno Infantil se produjo tras una serie de denuncias, incluso de muertes infantiles por mala praxis. Finalmente se atribuye una transfusión con sangre contaminada. La víctima es una nena de 10 años, que padece leucemia, infectada con sida.

Para finalizar, el fiscal  Flores  tuvo en cuenta que Saracino en su carácter de Directora del Centro de Hemoterapia Regional de la Provincia de Salta, no sólo incumplió la normativa que regula las incompatibilidades y prohibiciones de los funcionarios designados en cargos políticos y designaciones con carácter de autoridad superior del Poder Ejecutivo fuera de escalafón (Según Decreto Nº 998/08), sino que, además, habría intervenido simultáneamente como Directora de la empresa privada denominada Servicio de Medicina Transfusional Salta, -entidad habilitada para la realización de servicio transfusional hospitalario y en la receptación de unidades de hemocomponentes derivadas desde el organismo público (CRH) para la ejecución del servicio.

Para imputarla, Flores consideró que «se desplegaron todos los elementos que constituyen el delito imputado, violentándose el bien jurídico protegido, que es la administración pública y que se comprobó, prima facie, la existencia de una situación simultánea de parte y de funcionaria, a sabiendas que se está interviniendo en un contrato u operación como funcionaria pública y la voluntad de tomar intervención en ellos, a la vez, de forma privada».

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