Este reclamo que ya lleva 3 días, comenzó con una protesta en frente a la residencia del gobernador en La Plata.
La protesta de los efectivos de la Policía bonaerense se trasladó durante la mañana y mediodía del miércoles frente a la Quinta de Olivos. Casi 20 patrulleros rodearon con sirenas la residencia presidencial en el marco del reclamo por mejoras laborales y de salario.
Luego estacionaron todos los móviles sobre avenida Maipú, y se trasladaron a pie con bombos y banderas argentinas a una de las puertas de la Quinta.
Fue el propio Alberto Fernández el que una vez enterado de qe el conflicto se había trasladado hacía allí llamó a los representantes para dialogar, ante lo cual respondieron con una negativa.
“Esto no se resuelve escondidos en patrulleros tocando sirenas. El gobierno nacional no se va a hacer el distraído, va a afrontar el problema como lo hacemos siempre junto al gobernador, Axel Kicillof. Somos dos amigos en la misma causa y estamos comprometidos con lo mismo», aseguró el Presidente.


