Los delincuentes fueron sorprendidos el pasado mes de junio en el lugar que se encontraba perfectamente escondido entre pastizales.
Dos hombres serán imputados tras descubrirse que organizaban peleas de gallos de riña clandestinas. La audiencia se desarrollará cuando las condiciones sanitarias, originadas en la pandemia, permitan su realización.
Según informaron desde el área de prensa del Ministerio Público, el fiscal penal Federico Jovanovics tomó intervención tras las actuaciones realizadas por personal de la Policía Rural y Ambiental, que investigaba el posible desarrollo de un evento clandestino de peleas de gallos de riña llamado “Campeonato Provincial Del Norte” en Rosario de Lerma.
Los efectivos llegaron a las 13.45 al lugar que estaba oculto entre pastizales, donde pudieron observar varios vehículos estacionados al costado del camino, cerca de una estructura tipo quincho compuesta por postes de madera y plástico negro de 15 x 4 metros, aproximadamente.
Encontraron en el interior una gran cantidad personas, en su mayoría hombres, que al notar la llegada de la policía corrieron en distintas direcciones, muchos con un gallo entre sus brazos.
Posteriormente, fue realizada la identificación simple de 38 personas, incluyendo a algunas que escaparon y que luego volvieron por sus vehículos, algunos con gallos enfundados o en japoneras, por lo que se labró las respectivas actas de secuestro.
En su mayoría, los demorados adujeron que concurrieron al lugar por una invitación a través de la aplicación Whatsapp y la red social Facebook, sin aportar quién sería el organizador del evento e indicaron que cuando ingresaron, una mujer les cobró $ 250 por persona. También manifestaron que en el lugar vendían gaseosas, bebidas alcohólicas, empanadas y asado.
De distintas declaraciones se desprendió que durante el desarrollo del evento, dos hombres vestidos de civil que se identificaron como personal policial les manifestaron “que debían estar tranquilos, porque todo estaba debidamente autorizado”.


